Archivo de la categoría: 1. Imágenes filosóficas.

¿Quién ha de juzgar?

En el 10º tema del curso de Filosofía y ciudadanía, titulado “Origen y legitimidad del poder”  se plantea cómo, con la revolución del Neolítico, comienzan a aparecer ciudades-estado y, en ellas, reyes, jueces, leyes. soldados… es decir, una serie de especialistas en la ley y el orden.

A partir de la fotografía y las galletas que se han superpuesto (ignoro el autor) se platean las siguientes cuestiones a los alumnos:

  1. ¿Qué es un “jurado popular”?
  2. ¿Cuándo ha aparecido esta figura en el derecho español y de dónde proviene?
  3. ¿Qué relación tiene con la concepción liberal de la ciudadanía?
  4. A raíz del texto de John Locke de Ensayo sobre el gobierno civil comentado en clase ¿es el jurado popular una vuelta al estado de naturaleza?
  5. ¿Es más justo un jurado popular que un juez profesional?

Kalikatres, ¿qué es la metafísica?

  Esta viñeta de Kalikatres, personaje creado por el ya fallecido Ángel Menéndez, puede ser usada como colofón a la explicación sobre la metafísica y sus nombres que solemos hacer a raíz del tema “Los problemas fundamentales de la filosofía” incluido en el curso Filosofía y ciudadanía. Ciertamente habría que explicar a los alumnos qué significa la palabra “tinglado” y sus connotaciones de chapuza, engaño, confabulación para la estafa… Me temo que nuestros alumnos se encontrarán más próximos a Kalikatres que a Aristóteles.


Ortega y Gasset: la pretensión de pantonomía

Universo es el nombre del tema, del asunto para cuya investigación ha nacido la filosofía. Ahora bien, este objeto Universo es tan extraño, tan radicalmente distinto de todos los demás, que desde luego obliga al filósofo a situarse ante él en una actitud intelectual completamente diferente de la que las ciencias particulares adoptan ante los suyos. Entiendo por Universo formalmente, «todo cuanto hay». Es decir, que al filósofo no le interesa cada una de las cosas que hay por sí, en su existencia aparte y diríamos privada, sino que, por el contrario, le interesa la totalidad de cuanto hay y, consecuentemente, de cada cosa lo que ella es frente y junto a las demás, su puesto, papel y rango en el conjunto de todas las cosas –diríamos la vida pública de cada cosa, lo que representa y vale en la soberana publicidad de la existencia universal. Por cosas entenderemos no solo las reales físicas o anímicas, sino también las irreales, las ideales y fantásticas, las transreales, si es que las hay. Por eso elijo el verbo «haber»; ni siquiera digo «todo lo que existe», sino todo lo que «hay». Este «hay» que no es un grito de dolor, es el círculo más amplio de objetos que cabe trazar, hasta el punto que incluye cosas, es decir, que hay cosas de las cuales es forzoso decir que las hay, pero que no existen. Así, por ejemplo, el cuadrado redondo, el cuchillo sin hoja ni cacha o todos esos seres maravillosos de que nos habla el poeta Mallarmé –como la hora sublime que es, según él, «la hora ausente del cuadrante», o la mujer mejor, que es la «mujer ninguna». Del cuadrado redondo solo podemos decir que no existe, y no por casualidad, sino que su existencia es imposible; pero para poder dictar sobre el pobre cuadrado redondo tan cruel sentencia es evidente que tiene previamente que ser habido por nosotros, es menester que en algún sentido lo haya.

Ortega y Gasset:  ¿Qué es Filosofía? Lección IV.


Kalikatres, ¿qué es la filosofía?

Esta imagen puede ser usada como contrapunto cáustico a las pretensiones de la filosofía de ocuparse de todo y llegar al fondo de todo, como solemos explicar en el tema 1 del curso Filosofía y ciudadanía de 1º de Bchto.

A la figura de la derecha le encuentro cierto parecido con Ortega y Gasset. Sugiero contraponer esta imagen  a la del filósofo madrileño, acompañada de un texto donde explica el “afán de pantonomía” de la filosofía.


Pintura y poesía: “El niño de Vallecas”

Diego Velázquez: "El niño de Vallecas"

                       

León Felipe: Pie para “El niño de Vallecas”  

Bacía, Yelmo, Halo.
Este es el orden, Sancho.

De aquí no se va nadie.

Mientras esta cabeza rota
del Niño de Vallecas exista,
de aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.

Antes hay que deshacer este entuerto,
antes hay que resolver este enigma.
Y hay que resolverlo entre todos,
y hay que resolverlo sin cobardía,
sin huir
con unas alas de percalina
o haciendo un agujero
en la tarima.
De aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.

Y es inútil,
inútil toda huida
(ni por abajo
ni por arriba).
Se vuelve siempre. Siempre.
Hasta que un día (¡un buen día!)
el yelmo de Mambrino
—halo ya, no yelmo ni bacía—
se acomode a las sienes de Sancho
y a las tuyas y a las mías
como pintiparado,
como hecho a la medida.
Entonces nos iremos todos
por las bambalinas.
Tú, y yo, y Sancho, y el Niño de Vallecas,
y el místico, y el suicida.

 He realizado esta actividad, con desiguales resultados, el “día del libro”.

  1. Proyectamos para los alumnos la imagen, de la cual sólo se dice que es un cuadro de Velázquez y se les pide que describan la persona que en él está retratada. Ignoro por qué, pero son numerosos los comentarios que lo describen como alguien pobre, mal vestido, de baja extracción social.
  2. Se explica como Velázquez, además de a la familia real y grandes nobles de la corte, también pintó a los sirvientes y bufones, con dignidad y respeto (eran sus compañeros, ¿no?)
  3. Análisis de la poesía:
  • El autor habla como si él fuera el personaje de una muy conocida novela ¿Qué personaje adopta? ¿En qué se nota?
  • ¿Por qué dice esta cabeza rota del niño de Vallecas?
  • ¿Qué enigma hay que resolver? ¿Quién lo puede resolver?
  • Dice de aquí no se va nadie, ¿cómo se evaden de los problemas los místicos y los suicidas?
  • ¿Por qué es inútil toda huida?
  • ¿Qué expresa la gradación bacía-yelmo-halo?
  • ¿Por dónde, sugiere el poeta, puede venir la salida o solución del enigma?

Calderón de la Barca: La vida es sueño

Bonito trabajo que une poesía, música y expresión plástica. Gracias a todas esas personas que se lo curran.